Evaporación La transferencia de calor desde una fuente de calor (p. ej., CPU, chip LED) a la sección de evaporación del tubo de calor. El fluido de trabajo (como agua, metanol, etc.) dentro de la sección de evaporación absorbe calor y cambia rápidamente de líquido a gaseoso (vapor).
Flujo de vapor
Dado que la temperatura en el extremo de evaporación es ligeramente más alta que en el extremo de condensación, se genera una pequeña diferencia de presión y el vapor fluye hacia la sección de condensación a una velocidad muy rápida en el tubo.
Condensación
Una vez que el vapor llega a la sección de condensación, transfiere calor al radiador o al medio de refrigeración y su propia condensación vuelve a su estado líquido. Retorno de líquido: el líquido condensado pasa a través de la estructura de mecha dentro del tubo de calor y utiliza la fuerza capilar (no la gravedad) para fluir de regreso a la sección de evaporación para completar un ciclo cerrado.
Este ciclo continuo de evaporación-condensación-reflujo permite que los caloductos transfieran grandes cantidades de energía térmica con diferencias de temperatura muy pequeñas, y su conductividad térmica efectiva supera con creces la de cualquier metal sólido, lo cual es una tecnología clave para una gestión térmica eficiente.