Los disipadores de calor extruidos son productos fabricados mediante el proceso de extrusión. Este proceso implica aplicar una fuerza externa a los tochos de metal colocados dentro de un contenedor (cilindro de extrusión), lo que hace que fluyan a través de una abertura de matriz específica, logrando así la forma y las dimensiones de la sección transversal deseadas. Normalmente, los metales, como las aleaciones de aluminio, se calientan a una temperatura determinada y luego se extruyen en estructuras de disipador de calor específicas, que a menudo cuentan con aletas para una mejor disipación térmica.